
El Aprendizaje Basado en Casos como técnica innovadora para el mejoramiento de la comunicación asertiva y efectiva
Case-based learning as an innovative technique for improving assertive and effective communication
A Aprendizagem Baseada em Casos como técnica inovadora para a melhoria da comunicação assertiva e eficaz
Irma Imbaquingo-Chancosi
Universidad Politécnica Salesiana
Quito, Ecuador
iimbaquingoc1@est.ups.edu.ec
ORCID: https://orcid.org/0009-0005-9315-0546
Patricio Benavides-Herrera
Universidad Politécnica Salesiana
Quito, Ecuador
pbenavides@ups.edu.ec
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5560-3357
Received – Recibido – Recebido: 12/06/2025 Revised – Corregido – Revisado: 16/08/2025 Accepted – Aceptado – Aprovado: 29/10/2025
DOI: https://doi.org/10.22458/ie.v28i44.5846
URL: https://revistas.uned.ac.cr/index.php/innovaciones/article/view/5846
Resumen: El aprendizaje basado en casos (ABC) es una metodología que promueve un aprendizaje activo, mejorando la comunicación asertiva, el pensamiento crítico, la capacidad investigativa y la motivación del estudiantado. Por lo que este artículo analiza las metodologías que usan las personas docentes para fomentar habilidades comunicativas esenciales en estudiantes universitarios de primer nivel, poniendo especial énfasis en la comunicación efectiva para su éxito académico y profesional. La investigación, de enfoque cualitativo y exploratorio-descriptivo, incluyó una entrevista semiestructurada al profesorado para conocer sus perspectivas sobre la implementación del ABC. Los resultados indican que docentes valoran esta metodología porque les permite reflexionar sobre su rol y aplicar soluciones prácticas a casos reales. Por lo tanto, se concluye que el ABC es especialmente relevante en carreras de Ciencias de la Vida, donde la defensa oral del caso fortalece la comunicación asertiva del estudiante, primero con sus compañeros(as), posteriormente con el docente y, finalmente, con futuros pacientes.
Palabras claves: aprendizaje, comunicación, estudiante universitario, innovación educacional, personal paramédico.
Abstract: Case-based learning (CBL) is a methodology that promotes active learning by improving assertive communication, critical thinking, research skills, and student motivation. This article analyzes the methodologies used by teachers to foster essential communication skills in first-year university students with a special emphasis on effective communication for their academic and professional success. The research, which is qualitative and exploratory-descriptive in nature, included a semi-structured interview to learn about their perspectives on the implementation of CBL. The results indicate that teachers value this methodology because it allows them to reflect on their role and apply practical solutions to real cases. Therefore, it is concluded that CBL is particularly relevant in Life Sciences degrees, where the oral defense of the case strengthens the student’s assertive communication, first with their peers, then with the teacher, and finally with future patients.
Keywords: learning, communication, university student, educational innovation, paramedical personnel.
Resumo: A aprendizagem baseada em casos (ABC) é uma metodologia que promove uma aprendizagem ativa, melhorando a comunicação assertiva, o pensamento crítico, a capacidade investigativa e a motivação dos alunos. Por isso, este artigo analisa as metodologias utilizadas pelos docentes para fomentar habilidades comunicativas essenciais em estudantes universitários de primeiro nível, com ênfase especial na comunicação eficaz para o seu sucesso acadêmico e profissional. A pesquisa, de enfoque qualitativo e exploratório-descritivo, incluiu uma entrevista semiestruturada com o corpo docente para conhecer suas perspectivas sobre a implementação do ABC. Os resultados indicam que os professores valorizam essa metodologia porque ela lhes permite refletir sobre seu papel e aplicar soluções práticas a casos reais. Portanto, conclui-se que o ABC é especialmente relevante em cursos de Ciências da Vida, onde a defesa oral do caso fortalece a comunicação assertiva do aluno, primeiro com seus colegas, posteriormente com o docente e, finalmente, com futuros pacientes.
Palavras-chave: aprendizagem, comunicação, estudante universitário, inovação educacional, equipe paramédica.
INTRODUCCIÓN
A nivel mundial, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4, manifiesta que es de suma importancia: “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos” (UNESCO, 2017, p.5). En consecuencia, se pretende que la educación sea el pilar social fundamental que permita el avance científico y tecnológico a nivel mundial, para modificar las distintas realidades que afectan a muchos individuos que se encuentran fuera de procesos educativos o que han accedido únicamente a los primeros niveles formativos (UNESCO, 2017)la UNESCO ha promovido la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS.
En 1879, Christopher Columbus Langdell aplica el aprendizaje basado en casos (ABC) en la Universidad de Harvard, específicamente en la Facultad de Derecho, además, publica su primer libro de casos. Tiempo después y con las correspondientes adaptaciones, se pueden incorporar a otras disciplinas, por lo tanto, el ABC se implementa con la finalidad de mejorar las habilidades de estudiantes de Enfermería en temas relacionados con los diagnósticos enfermeros (Bijani et al., 2019).
En la década de 1980, la Organización Mundial de la Salud (OMS) inició el desarrollo de innovaciones educativas en los campos de formación profesional en el área de la Medicina, ocasionando que se modifique el enfoque tradicional educativo a uno centrado en estudiantes. De esta manera, el eje educativo médico cambió de modelo pedagógico tradicional en el que la persona discente es un receptor pasivo de conocimiento a una pedagogía constructivista (De Jorge y De Jorge, 2020).
Durante décadas, en las carreras relacionadas con Ciencias de la Salud, el profesorado ha venido impartiendo las distintas cátedras utilizando metodologías tradicionales, memorísticas y de aprendizaje vertical, sin considerar que las clases magistrales ocasionan aburrimiento y desmotivación en las personas aprendices. Sin embargo, van apareciendo pedagogos con diferente perspectiva sobre las estrategias áulicas y que comprenden la importancia de promocionar innovaciones educativas en el campo médico (Cazzaniga et al., 2024).
Por otro lado, la Constitución de la República del Ecuador, la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), el Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CACES), el Consejo de Educación Superior (CES), la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (SENESCYT) hacen énfasis en la implementación de metodologías activas en el ámbito de educación superior para el desarrollo individual y, por ende, para el trabajo grupal, pues, actualmente el aprendizaje se adquiere de la interacción entre pares (Asamblea Nacional, 2008).
Las metodologías activas en la actualidad tienen un rol protagónico en el sistema educativo ecuatoriano que abarca desde la Educación Inicial hasta la Educación Superior; su implementación ha generado un cambio innovador en los roles de los actores educativos, ya que únicamente la persona docente era la protagonista del proceso de enseñanza-aprendizaje. En este sentido, su papel ha cambiado, ahora es un ser que negocia, guía, orienta y atribuye cierto nivel de libertad; de tal manera que brinda una pauta para que la persona universitaria sea su propio gestor del conocimiento y aprenda, no para superar un nivel educativo, sino que lo aplique para la vida (Aburto, 2020).
El papel de las metodologías activas de aprendizaje se enfoca en fomentar la participación dinámica y, de a poco, generar autonomía de estudiantes en lugar de solo ser receptores de conocimientos (Villalobos, 2022). El uso de metodologías activas en las instituciones educativas del país es una necesidad imperante, pues las personas estudiantes deben ser entes generadores de su propio conocimiento y las personas facilitadoras, las orientadores del proceso educativo (Defaz, 2020).
Por tanto, la educación actualmente debe ir acoplada al uso y conocimiento de la tecnología, debido a que la realidad educativa así lo demanda y, con la inmersión en el campo tecnológico se han desarrollado algunas técnicas activas, entre ellas: webQuest, gamificación, Flipped Classroom, estudio de caso, design thinking, aprendizaje cooperativo, aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje basado en casos, aprendizaje basado en problemas, entre otros (Romero y Buzón, 2023). Si bien es cierto que no todas las técnicas requieren del uso de la tecnología, es también cierto que aquellas que las emplean motivan al estudiantado a usarlas en su proceso formativo. Al respecto, de acuerdo con Defaz (2020): “la educación del siglo XXI debe constituirse en un proceso interactivo entre el docente y los estudiantes, ofrecer el rol central y protagónico al alumno y, al maestro su papel de mediador, organizador y asesor de los procesos de aprendizaje” (p. 468).
Es así como el aprendizaje basado en casos se emplea en el contexto universitario para relacionar los aprendizajes teóricos con la aplicación práctica en los distintos ámbitos del trabajo sanitario. Además de su ejecución, desarrolla el pensamiento crítico en las personas estudiantes, pues determinan la mejor solución frente a casos reales o simulados (Bermeo et al., 2022) e incrementa sus habilidades comunicativas asertivas y efectivas en su medio social inmediato (Jácome et al., 2022).
Tomando como base los artículos revisados para esta investigación, se considera que el ABC es una metodología que se puede aplicar en diferentes carreras universitarias; pero, en el ámbito de las ciencias de la salud y sus diferentes ramas como Enfermería, Odontología, Fisioterapia, entre otras, son esenciales porque permiten relacionar los contenidos nuevos con los adquiridos previamente, logrando, de esta manera, un anclaje de conocimientos. Inclusive, incrementa las competencias comunicativas en contextos reales, ya que deben argumentar las decisiones tomadas frente a los casos médicos presentados (Jácome et al., 2022).
Algunos estudios demuestran que, en las carreras relacionadas a Medicina y sus diferentes ramas, el método de estudio más empleado ha sido el flexneriano, modelo establecido por Abraham Flexner, quien suscitó una formación médica más rigurosa y científica (Jácome et al., 2022) aunque también se emplean conferencias sobre distintas temáticas (Bijani et al., 2019), talleres y seminarios (De Jorge y De Jorge, 2020). Sin embargo, en lugar de motivar su aprendizaje, las personas discentes cumplen roles pasivos en la transmisión del conocimiento por parte de docentes.
En este sentido, en algunas investigaciones, se emplea de manera conjunta el ABC con las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), entre ellas, se mencionan pódcast de pacientes que padecen una enfermedad o implementos de realidad virtual (Zhao et al., 2024). Distinto a la perspectiva anterior, con el uso de herramientas tecnológicas, las personas estudiantes se sienten motivadas por su aprendizaje y cómodas socializando con sus compañeros(as) de equipo los hallazgos encontrados.
Cantarutti et al. (2022), en su artículo denominado: Diseño e implementación de talleres con ABC en un curso de salud pública de Odontología, concluyen que esta metodología permite integrar contenidos teóricos con la práctica clínica. Así mismo, De Jorge y De Jorge, (2020), en su trabajo titulado: El modelo de aprendizaje basado en casos clínicos, manifiestan que el ABC ejercita a profesionales sanitarios en la adecuada toma de decisiones y en la pertinente actuación ante diferentes situaciones clínicas que se presentarán en su vida profesional. De la misma manera, Cazzaniga et al. (2024a) sostienen que las personas estudiantes obtuvieron mejor rendimiento empleando el ABC frente a las clases magistrales.
El aprendizaje basado en casos (ABC o CBL por su traducción del inglés) es considerado como un conjunto de situaciones problemáticas generalmente reales que le permiten a discentes, en primera instancia, reflexionar sobre las circunstancias, tomar decisiones apropiadas y, posteriormente, proponer posibles soluciones; puesto que surge como una metodología innovadora para el ámbito educativo, enfocada al desarrollo de habilidades comunicativas, es decir, su aplicación se orienta al mejoramiento de la comunicación para que esta sea asertiva y efectiva. Por ello, se constituye en una oportunidad para subsanar dificultades que estudiantes presentan en contextos sociales y profesionales (Yao et al., 2023).
Las fases en las que se desarrolla el ABC son: a) Activación, donde las personas docentes asignan el caso; b) Investigación, en la cual el estudiantado realiza un trabajo de búsqueda individual, elaboran esquemas mentales y debaten en el grupo; c) Resolución, en esta fase elaboran las conclusiones de cada integrante del grupo y, finalmente, d) Evaluación, donde se sustenta de manera oral las conclusiones del equipo (Jácome et al., 2022). Durante este proceso, el profesorado cumple un rol orientador, mientras que las personas estudiantes se constituyen en el centro del hecho educativo.
Para el desarrollo de esta metodología, es esencial asumir la comunicación asertiva, misma que es entendida como una habilidad que posee el individuo para transmitir mensajes de manera apropiada, de tal forma en la que ni el emisor ni el receptor resulten afectados. No obstante, cada persona investigadora tiene coincidencias y ciertas diferencias sobre la conceptualización de este término, sin embargo, las personas estudiantes con comunicación asertiva poseen autoconfianza desarrollada (Calua et al., 2021). Por su parte, la comunicación efectiva es la capacidad para transmitir ideas, sentimientos, así como pensamientos de forma clara y precisa, de tal manera que el receptor comprenda la información. Tanto es así que es una acción propia relacionada con la actividad psíquica que origina el lenguaje, el pensamiento y las capacidades psicosociales (Petrone, 2021).
De acuerdo con lo que plantea Yanchapanta (2022), es importante manifestar que las personas estudiantes de las carreras de Enfermería, en su recorrido formativo, harán énfasis en la prevención de enfermedades y la promoción de la salud. Para ello, es indispensable que desarrollen la comunicación asertiva y efectiva entre compañeros de trabajo, con las personas pacientes y las usuarias del servicio de salud.
En lo concerniente a las principales referencias teóricas, se tomó concepciones de los principales representantes del constructivismo, como la de Piaget, Vygotsky y Ausubel, quienes consideran que el ser humano es un ente de aprendizaje activo, que edifica su realidad gracias a la interacción con el entorno social y cultural (Vera et al., 2020).
En este sentido, un ser humano activo es aquel que se distingue por su capacidad de entendimiento eficaz que le permite conocer y procesar información trascendiendo el aspecto sensorial, demostrando una participación apremiante en su entorno y en el proceso de conocimiento (Plasencia, 2017). Con relación a ello, aprender de forma activa implica sintonizar la mente y el cuerpo para adquirir conocimientos, en lugar de ser un oyente pasivo (p.53).
Los beneficios de fomentar un aprendizaje activo son varios, entre ellos, mejora la retención y comprensión, debido a que crean conexiones más sólidas entre conceptos mejorando la comprensión profunda. Además, facilita la codificación de la información en la memoria a largo plazo.
Así también, desarrolla las habilidades críticas como el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la metacognición, factores indispensables a la hora de evaluar, comparar, aplicar conceptos a situaciones reales y reconocer lo que se entiende y lo que es necesario reforzar (Mendoza et al., 2023). En cuanto al aprendizaje autónomo, se fomenta la capacidad de aprender a aprender, inclusive, se desarrollan hábitos de estudio eficientes y sostenibles que se aplicarán durante toda la vida estudiantil.
El aprendizaje y el entorno guardan una relación profunda. Para lograr un aprendizaje eficaz, es indispensable considerar el entorno social y cultural (Magallanes et al., 2021).
El entorno social está relacionado al apoyo que recibe el estudiantado por parte de las personas facilitadoras, tutoras, de sus compañeros y de su familia. Las personas estudiantes brindan valor a la motivación recibida, al manejo del estrés y a la sensación de seguridad percibida, pues, con un ambiente seguro, su capacidad indagatoria y su perseverancia se incrementan (Rivas et al., 2025).
Por su parte, el entorno cultural moldea la percepción, los valores y la capacidad comunicativa de las personas estudiantes. Si la cultura del hogar y de la comunidad es diferente a la cultura áulica, puede ocasionar ciertos conflictos. Por lo tanto, para solventar estos inconvenientes, es necesario reconocer y respetar la diversidad, así como fomentar la interculturalidad (Wang, 2021).
A partir de lo anterior, la presente investigación se desarrolló en una universidad particular ecuatoriana ubicada en una zona urbana, donde existen más de 400 estudiantes que presentan un nivel socioeconómico estable. Estas personas se encuentran distribuidas en cuatro carreras ofertadas actualmente tanto de manera presencial como virtual. Alrededor de 19 docentes laboran en las distintas carreras que oferta esta institución de educación superior (IES) en las jornadas matutina y vespertina–nocturna, sin embargo, se trabajó con cinco profesores que pertenecen a la carrera de Enfermería.
La cantidad de personas docentes participantes en la investigación se debe a que la mencionada carrera era de reciente creación y el profesorado tenía a cargo más de dos cátedras por impartir. Al inaugurarse el primer nivel, exclusivamente trabajaban siete docentes, cinco de los cuales aceptaron participar en este estudio.
En este sentido, se parte de un diagnóstico en el que se evidenció ciertas dificultades que presentan las personas educandas en la habilidad comunicativa, en particularidades como tono de voz, timidez al expresarse y falta de dominio escénico, en situaciones educativas como exposiciones, foros, debates y espacios donde se centran a leer la información de su material de apoyo.
Con este precedente, se plantea la siguiente interrogante: ¿cuáles metodologías aplican las personas docentes universitarias para fortalecer la capacidad comunicativa con estudiantes en el contexto áulico? Con la finalidad de responderla, se planteó el siguiente objetivo general: analizar el impacto de la metodología denominada ABC como innovación para conseguir una comunicación asertiva y efectiva en estudiantes. Con este motivo, se propusieron los siguientes objetivos específicos: sistematizar los fundamentos teóricos del ABC como metodología que fomenta la comunicación asertiva y efectiva en el proceso de formación profesional; realizar un diagnóstico de los niveles de comunicación asertiva y efectiva que manejan estudiantes en su proceso de formativo y, finalmente, presentar un análisis crítico de la importancia del ABC para la mejora en la comunicación asertiva y efectiva en relación al desempeño profesional de personas universitarias de la carrera de Enfermería.
MATERIALES Y MÉTODOS
La investigación empleó un enfoque cualitativo, bajo los parámetros de la investigación descriptiva (Rodríguez, 2020), ya que, la sugestión radica en “recoger información de manera independiente y conjunta sobre las variables a las que se refieren, para mostrar con precisión las dimensiones del fenómeno, suceso, comunidad, contexto o situación” (Hernández et al., 2018, p.108 ), por tanto, el interés principal es analizar, a partir de las experiencias de docentes y las metodologías áulicas observadas, la relación entre el ABC, la comunicación asertiva y el nivel de innovación que se presentan, según el criterio individual presentado por profesores(as). Gracias a la pertinencia del enfoque, se logró realizar observaciones no participantes en los primeros niveles de la carrera de Enfermería, asumiendo un rol pasivo, con la finalidad de no interferir en los resultados. Finalmente, se obtiene información mediante fichas de observación para registrar las actividades áulicas durante dos semestres comprendidos en los años 2023 y 2024.
Para el análisis del impacto de la metodología del aprendizaje basado en casos, se utilizó la herramienta VOSviewer (Figura 1), a fin de evidenciar los países que se encuentran utilizando el ABC como metodología activa. En esta figura, se muestran los países que presentan las últimas investigaciones entre los años 2020 y 2024, así como la relación que guardan entre sí.
Figura 1. Redes de investigaciones sobre ABC entre países a nivel mundial

Nota: Elaboración propia.
Esta investigación tuvo un alcance exploratorio, descriptivo. En el ámbito exploratorio, se realizaron indagaciones sobre el impacto del ABC como metodología activa, para ello se consideró varias fuentes bibliográficas y web gráficas de artículos científicos a nivel nacional, regional y mundial. Los países que más sobresalen considerando el número de investigaciones son China, seguido de Estados Unidos y Reino Unido. En el caso de Latinoamérica, se encuentran liderando países como Brasil, Argentina y Chile.
La figura 1 permite visualizar los países generadores de artículos relacionados con el ABC y la forma como se producen redes de investigación con otros. Gracias a esta imagen, se pudo establecer que la producción investigativa más actualizada se encuentra en los países desarrollados, a diferencia de las naciones de habla hispana.
Al sistematizar los fundamentos teóricos del ABC como metodología, se apreció que los sistemas educativos a nivel de Latinoamérica enfrentan el gran reto de implementar metodologías innovadoras inclinadas a la realidad educativa de cada nación, entre ellos, el aprendizaje basado en casos. Si bien es cierto que la ejecución del ABC en países desarrollados ha generado un aprendizaje activo, también es verdad que ponerlo en marcha de manera sistematizada, correctamente planificada y organizada, genera motivación en el aprendizaje y logra el desarrollo de las competencias profesionales (Jácome et al., 2022).
Por otra parte, se aplicó la técnica de búsqueda bibliográfica y la revisión documental, empleándose para este efecto el gestor bibliográfico Mendeley, puesto que, según Flores (2024), es un software que permite generar citas y bibliografía de manera automática, a su vez, crear y administrar una base de datos de referencias personalizada indispensable en el ámbito académico e investigativo.
Desde el parámetro descriptivo, la investigación permitió contextualizar y conceptualizar la problemática, obteniendo información relevante mediante la revisión de literatura científica, lo cual permitió recopilar información crucial del proceso de aprendizaje para el desarrollo profesional de estudiantes en la carrera de Enfermería.
Así también, se elaboró un instrumento para realizar entrevistas enfocadas a recolectar información sobre las metodologías aplicadas por docentes en el contexto educativo y profesional. Posteriormente, se aplicó la entrevista semiestructurada a cinco profesores de la Universidad, la cual incluía preguntas abiertas sobre metodologías docentes, para posteriormente, realizar el análisis de la información recabada (Valles, 2014).
Finalmente, se realizó una entrevista a un experto en aplicación de aprendizaje basado en casos, quien ayudó para plantear recomendaciones en el momento de implementar esta metodología en el contexto educativo de nivel superior. La figura 2 muestra la metodología usada en la elaboración del presente trabajo investigativo.
Figura 2. Diagrama de flujo de la metodología usada

Nota: Elaboración propia.
DISCUSIÓN DE RESULTADOS
Dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, en la educación superior, conviven el modelo de enseñanza tradicional y el constructivista (Cazzaniga et al., 2024), siendo el primero, el modelo en el que todo el peso del proceso educativo recae sobre el personal docente; mientras que, en el segundo, el principal actor es la persona estudiante. Razón por la cual la toma de decisiones es un factor primordial, que mejora la motivación, la comunicación y la capacidad de indagación (Durán y Gutiérrez, 2021).
Buscando analizar el impacto de la metodología denominada ABC como innovación para una comunicación asertiva y efectiva en estudiantes de la carrera de Enfermería y, de acuerdo con Yao et al. (2023), menciona que esta metodología facilita el aprendizaje activo y reflexivo; mejora la habilidad comunicativa y argumentativa, el pensamiento crítico y la toma de decisiones en circunstancias que se requieran ciertos diagnósticos enfermeros. De esta manera, Bermeo et al. (2022) consideran que las personas universitarias de Enfermería adquieren motivación para participar y compartir opiniones con tolerancia y respeto; experiencia para solventar casos clínicos simulados o reales; fomenta el trabajo colaborativo; incrementa la toma de decisiones y desarrolla el pensamiento crítico.
En lo referente a las metodologías que se aplican para el proceso de enseñanza-aprendizaje, es importante mencionar que el profesorado que pertenece a la planta docente de esta institución educativa recibe capacitaciones de manera permanente sobre metodologías innovadoras. Estas actualizaciones se imparten al inicio de cada nivel en el campus principal, lo que facilita a docentes aplicar distintas estrategias en el aula y brindar una educación de calidad. Así, Romero y Buzón (2023) recomiendan aplicar diferentes técnicas para lograr la transformación educativa necesaria y formar profesionales competentes, para ello, es menester que tanto docentes como estudiantes participen activamente en este proceso innovador.
Si bien es cierto, con pedagogías tradicionales, el personal docente era el centro del proceso educativo y las personas estudiantes unos receptores de conocimientos; pero hoy, con la transformación educativa, ha dejado ese papel de oyente para convertirse en emisor de sus conocimientos, lo que implica que, a juicio de Abreu et al. (2023), tenga una capacidad de elocuencia desarrollada, donde el factor comunicativo le permita expresar de manera abierta sus vivencias, sus opiniones, pensamientos y decisiones.
En este sentido, las personas estudiantes de Enfermería, al tener contacto directo con pacientes y conocer el estado fluctuante de su salud, deben comunicar la situación a la persona usuaria y a sus familiares, el proceso clínico que se debe seguir con un alto grado de precisión, hasta subsanar su inconveniente médico. Para ello, es importante determinar la edad del paciente y la patología que padece; con estos antecedentes, la información debe ser compartida con cariño, respeto y tolerancia, pues muchos familiares desconocen los términos médicos empleados (Tello y Quishpe, 2023).
Dadas estas referencias, es necesario considerar que la innovación en el campo educativo juega un rol destacado en el proceso formativo de estudiantes de Enfermería, ya que cambia la forma habitual de asimilar los contenidos teóricos y prácticos, para enfocarse en un aprendizaje activo, donde se trabaja en entornos simulados y aprender mediante el trabajo colaborativo y la presentación de casos y sus posibles soluciones; ocasionando que los educandos se sientan cómodos emitiendo sus reflexiones y estableciendo un diálogo abierto con altura y respeto, factor esencial en el desarrollo de la comunicación asertiva (Tello y Quishpe, 2023). Asimismo, el ABC favorece la práctica de la comunicación efectiva, pues debe cerciorarse de que sus compañeros comprendan sus razonamientos y argumentos, evitando la tergiversación de la información (Petrone, 2021).
Así, la innovación educativa en el área de la salud busca formar personas profesionales reflexivas y críticas que piensen en el bienestar del paciente y de su entorno familiar, brindando un servicio médico con calidad y calidez, comunicando asertivamente y de manera oportuna el progreso en la salud del paciente, evitando continuar con patrones, donde el servicio enfermero se brindaba sin empatía, con una comunicación enfermero–paciente limitada, lo que ocasionaba un nivel de incertidumbre elevado en las personas usuarias.
Por su parte, en el transcurso de las jornadas académicas, se pudo observar que el personal docente emplea diversas metodologías activas en la clase, buscando el desarrollo de diferentes habilidades en discentes. De esta manera, se complementa actividades para realizarlas de manera presencial y otras para subirlas al Ambiente Virtual de Aprendizaje Cooperativo (AVAC).
Además, durante el desarrollo de las clases, se observó también que las personas docentes, en los primeros niveles, se centran en el aprendizaje teórico; mientras que en niveles superiores van vinculando los conocimientos teóricos con las actividades prácticas de la profesión. Esto debido a que las personas estudiantes, a partir del segundo nivel de formación, acuden a los subcentros de salud para realizar prácticas preprofesionales y poner en práctica de manera paulatina los conocimientos adquiridos en el salón de clase, generando de esta forma, procesos de vinculación con la sociedad.
En la investigación, se emplearon los siguientes códigos para identificar a quienes participaron, mismos que se encuentran descritos en la tabla 1.
Tabla 1. Docentes participantes
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Detalles de docentes participantes |
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PhD Vásquez C. |
D1 |
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M. Sc. Navarrete D. |
D2 |
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M. Sc. Andrango G. |
D3 |
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M. Sc. Proaño W. |
D4 |
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PhD. Espinoza R. |
D5 |
Nota: Elaboración propia.
Siguiendo el análisis acerca de las metodologías tratadas en el aula, D1 afirma que las personas estudiantes aprenden mejor: “con un tipo de enseñanza participativa y colaborativa”; en este sentido, D5 plantea la necesidad de “presentar casos prácticos y ejemplos de la vida real”, pero al mismo tiempo según comenta D4: “mediante la simulación de casos clínicos y al uso de simuladores, se debe procurar la práctica, siempre a la par con la teoría que se les da”. Esto concuerda con el pensamiento de Pinargote et al. (2018), quienes mencionan que esta relación intrínseca entre lo hipotético y la praxis permite al estudiante realizar una intervención con claro dominio de lo que debe hacer dentro de sus competencias. Por lo mismo, este criterio resulta afín a la metodología del ABC, ya que presenta casos de la vida real para que las personas estudiantes relacionen los conocimientos teóricos y prácticos, además, puedan asimilar los contenidos para posteriormente comunicarlos, pues son justamente estas personas los principales actores educativos que aprenden de la prueba y el error (De Jorge y De Jorge, 2020).
Tabla 2. Percepción del aprendizaje
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Subtema |
Frecuencia |
Ejemplos de declaraciones |
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1.1 Casos prácticos |
1 |
“…con casos prácticos, cuando se presentan ejemplos de la vida real” (D5). |
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1.2 Teoría y práctica |
2 |
“…en función de realizar actividades para que aprendan o tengan conocimientos científicos, pero que luego se puedan llevar a la práctica” (D2). “…se podría decir que un 80% práctico, 20% teórico” (D3). |
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1.3 Enseñanza participativa |
1 |
“…prefiero hacerlo en grupo como que funciona un poco mejor” (D1). |
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1.4 Uso de simuladores |
1 |
“…mediante el uso de los simuladores y fantomas” (D4). |
Nota: Elaboración propia.
También es importante mencionar que los conocimientos adquiridos deben ser compartidos con sus pares y maestros(as) en el entorno educativo; con ello es primordial, desde la opinión de Petrone (2021), desarrollar una habilidad comunicativa que tenga como fundamento una actividad psíquica para ser afín con el lenguaje y el pensamiento, así como la gestión de capacidades psicosociales para relacionarse con las demás personas.
En concordancia con lo anterior, uno de los aspectos fundamentales sobre la comunicación de calidad es que el receptor comprenda el mensaje y no lo malinterprete, debido a la falta de claridad del emisor; para evitarlo, es importante realizar una retroalimentación instantánea, esto gracias a que la comunicación es un proceso continuo y dinámico. Cabe resaltar que la comunicación verbal viene acompañada de la comunicación no verbal, que en la mayoría de los casos expresa más que las palabras, de este modo, se tiene el tipo de comunicación no verbal kinésica (uso del lenguaje corporal), no verbal proxémica (distancia entre interlocutores) y no verbal paralingüística (emisión de sonidos sin palabras).
De este modo, el ABC es considerado como una metodología de enseñanza innovadora, en cuanto permite que las personas aprendices se conviertan en protagonistas de su aprendizaje, dejando su rol de acción y escucha pasiva para convertirse en entes activos. De hecho, las personas estudiantes que se involucran en la resolución de los casos suelen mejorar la articulación de las ideas, la escucha activa y la capacidad para gestionar sus conflictos.
Tabla 3. Metodología apropiada
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Subtema |
Frecuencia |
Ejemplos de declaraciones |
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2.1 Depende de la asignatura |
1 |
“…existen ocasiones en que empleo videos pues me resulta más útil que las diapositivas, todo depende de la cátedra a impartir” (D5). |
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2.2 ABC/ABP |
2 |
“…trabajamos bajo la metodología de aprendizaje basado en problemas ABP o casos clínicos, que es un poco más adaptada al área de la salud” (D2). “…utilizo el ABP, que viene a ser en base a problemas y el ABC que son en base a casos clínicos” (D3). |
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2.3 Flipped Classroom |
1 |
“los chicos tienen que venir leyendo, tienen que venir estudiando algo de lo que se va a tratar en clases” (D1). |
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2.4 Tecnología educativa |
1 |
“…me agrada la metodología de la universidad que invierte en la adquisición de simuladores, anatomach, laboratorios bien equipados” (D4). |
Nota: Elaboración propia.
Al momento de la aplicación de las metodologías docentes en las aulas, la mayoría del profesorado manifiesta que “depende de las cátedras”, ya que, en muchas de las asignaturas que imparten, se puede aplicar cierta metodología, pero, en otras, se debe buscar otras alternativas; por ello, D2 considera que al aplicar: “el aprendizaje cooperativo con los estudiantes de primer nivel, las actividades grupales, es algo que funciona mejor dentro de las cátedras, pero, si hablamos de estudiantes que ya están niveles avanzados, se trabaja bajo la metodología de aprendizaje basado en casos clínicos, que es un poco más adecuado al área de la salud”.
No obstante, para D1 y D3, la participación de estudiantes es crucial, ya que: “los chicos tienen que venir leyendo, estudiando algo de lo que se va a tratar en el aula para que la clase no sea, solamente la exposición del docente”. Inclusive, D4 refiere que la metodología debe ser: “por un lado sea interactiva, y por otra, me gusta de la universidad, el uso de simuladores”. Esto concuerda con el criterio de Flores (2024), quien manifiesta que el uso de pacientes virtuales crea un ambiente de aprendizaje cercano a la realidad, dentro del cual se puede realizar procedimientos y desarrollar ciertas habilidades, sin exponer al paciente a ningún riesgo.
De acuerdo con Burucu y Arslan (2021), al usar casos clínicos, las personas estudiantes pueden comprender de mejor manera el proceso enfermero, factor crucial en las ciencias de la salud. Al tratarse de discentes de la carrera de Enfermería, la implementación del ABC permite que se desarrolle su nivel comunicativo, logrando un grado de asertividad en el que el estudiantado logre emitir un mensaje de forma simple, oportuna, clara y directa, expresando de manera honesta y directa sus sentimientos y pensamientos hacia otra persona con absoluto respeto y empatía (Petrone 2021), es decir, es una habilidad social que asocia la inteligencia emocional con la comunicación verbal y no verbal.
Por otro lado, las personas docentes consideran que, al momento de tratar un tema en el aula, es muy importante aplicar una metodología distinta, así pues, D2 refiere que: “es necesario determinar con qué tipo de alumnos me encuentro trabajando o impartiendo la cátedra”. Por su parte, D3 considera que (refiriéndose a las cátedras): “en bioseguridad, por lo general, es más práctico, mientras que, en Fundamentos de Enfermería, es netamente teórico”, indicando de esta manera que el ABC es una metodología que se puede aplicar dentro de una alta gama de contenidos curriculares, tal como lo manifiestan Cazzaniga et al. (2024).
En este contexto, en el entorno educativo, es fundamental procurar un nivel óptimo de comunicación, pues es necesario crear un ambiente adecuado de aprendizaje y establecer relaciones significativas entre las personas miembros de la comunidad educativa, lo cual facilita el intercambio de información para que se convierta en conocimiento y lograr, de esta manera, aprendizajes significativos. También, habrá que asumir que, sin una adecuada comunicación, es complicado alcanzar los objetivos educativos y resultados de aprendizaje, ya que las personas estudiantes, en muchos casos, no se sienten involucradas en sus procesos formativos.
Adicionalmente, el papel de la comunicación es crucial en todas las organizaciones porque promueve la colaboración para obtener metas comunes, así también, genera un ambiente de confianza entre compañeros(as). Para Petrone (2021), el enfoque comunicativo adquiere mayor relevancia en organismos que brindan servicios médicos, donde la toma de decisiones involucra varias partes interesadas y requiere una comunicación asertiva y efectiva para cumplir con los objetivos institucionales, así como con el mejoramiento de la eficacia del trabajo de las distintas áreas de atención al paciente.
Tabla 4. Comunicación asertiva docente-estudiante
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Subtema |
Frecuencia |
Ejemplos de declaraciones |
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3.1 Confianza |
1 |
“…me gusta inspirar confianza para que todos conversemos sobre nuestros trabajos y lo que vamos aprendiendo en la clase” (D5). |
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3.2 Conocimientos previos |
1 |
“…Siempre es importante en una clase, primero, trabajar bajo preguntas que aborden los conocimientos previos que tienen los estudiantes” (D2). |
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3.3 Respeto |
2 |
“…me gusta incentivarles a que participen, siempre guardando el respeto, la consideración; ellos hacia el docente y yo como docente hacia ellos” (D1). “…todos tienen que participar, y si alguien se equivoca, está bien porque así también se aprende” (D4). |
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3.4 Motivación |
1 |
“…empleo la representación de casos clínicos en los que los estudiantes pueden ejercer roles diferentes tanto como pacientes o personal de salud” (D3). |
Nota: Elaboración propia.
Al considerar aspectos relacionados a la comunicación asertiva dentro del contexto educativo, los puntos de vista de las personas docentes difieren de acuerdo con su perspectiva, de esta manera, D5 menciona que: “es el tema de la confianza” para que la comunicación fluya de manera espontánea entre el profesorado y las personas jóvenes, para ello se requiere que el orientador sea empático y considere la diversidad del aula.
Por su parte, D1 enuncia que: “me gusta tratarles de una manera cariñosa, incentivarles a que participen, siempre guardando el respeto y la consideración”; de esta manera, se fomenta la adquisición de valores, así mismo: “van entablando una mejor comunicación con el docente, para que se pierda el temor; si se equivocan no pasa nada, no son llamados la atención o puestos una mala calificación”. Entonces, es importante asumir que el aprendizaje es un proceso de asimilación de saberes y que se debe direccionarlo a la superación personal y profesional.
Ahora bien, desde la concepción de Abreu et al. (2023), la comunicación en las personas estudiantes debe perfeccionarse, pues es una habilidad que se considera vital dentro del campo profesional. En ese sentido, el ABC se enfoca en desarrollar las destrezas comunicativas. Según Jácome et al. (2022), dentro de sus fases, se encuentra la defensa de los resultados investigados mediante debates y, para ello, debe emplear un amplio vocabulario con terminología médica.
Ahora, desde la perspectiva de la formación profesional de las personas enfermeras, según Del Cisne et al. (2020), con pacientes es necesario establecer una comunicación clara, usando términos comunes, pues, entre sus diversas funciones, está informar a pacientes y a sus familiares la enfermedad que padecen, el tratamiento y su duración; por tanto, el alumnado debe considerar aspectos como la comunicación verbal y no verbal, también la velocidad del habla, el tono, la claridad, además, el respeto y la empatía con las personas usuarias. Más aún en casos en los cuales la información que se tenga que brindar sea sumamente delicada, como sucede en la situación de pacientes con enfermedades graves o de alta complejidad.
Por su parte, en el ámbito educativo, es fundamental asumir la innovación como un aspecto relevante porque mejora la calidad del proceso de aprendizaje mediante la aplicación de metodologías que captan el interés, estimulando la investigación y, por ende, la adquisición de nuevos conocimientos; lo que provoca un cambio de percepción de la realidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje, así como la preparación del alumnado para enfrentar desafíos del mundo laboral.
Es necesario también añadir que en la educación, como otros aspectos de la sociedad, se necesita tener una transformación, y el ABC, fomenta la innovación educativa, en cuanto promueve el cambio de las aulas por laboratorios simulados y que, al ser aplicada de manera correcta, genera variaciones importantes en la esencia de la persona aprendiz de Enfermería, en las que intervengan tanto el docente como orientador del conocimiento y las personas estudiantes como actores diligentes de su propio aprendizaje, dejando atrás las prácticas tradicionales y asumiendo las metodologías activas.
Tabla 5. Actividades para desarrollar el pensamiento crítico
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Subtemas |
Frecuencia |
Ejemplos de declaraciones |
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4.1 Análisis de artículos científicos |
1 |
“…analizar la información de los artículos científicos para posteriormente discutir y debatir” (D5). |
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4.2 Aplicación del PAE |
2 |
“…es fundamental aplicar el Proceso de Atención de Enfermería, que es la parte central dentro del pensamiento crítico en los estudiantes de salud” (D2). “…damos nuestra cátedra de Pensamiento Crítico en Enfermería, donde se le va enseñando a los estudiantes el por qué y el para qué ser entes reflexivos” (D1). |
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4.3 Análisis de casos clínicos |
2 |
“…no se hace los estudios de caso clínico individuales, sino se lo realiza de manera grupal, porque sabemos que cada persona tiene un pensamiento diferente” (D3). “…uso el análisis de casos clínicos porque les permite tomar decisiones y reaccionar con criticidad” (D4). |
Nota: Elaboración propia.
En lo que respecta a la investigación, factor clave en la formación de educación superior, el profesorado, en su mayoría, concuerda en que el análisis de casos clínicos es muy importante para que se profundice sobre temas compartidos. Así, D2 sostiene que las actividades que se emplean en sus clases son: “el análisis de artículos científicos, la elaboración de ensayos, el análisis de casos clínicos”; mientras que D5 sugiere que: “hacer búsquedas bibliográficas, permite que se aprenda a analizar el contenido y sobre todo a enamorarse de la lectura”. Sin embargo, es necesario concordar con lo que afirma Barzola et al. (2020), sobre que un deficiente hábito por la lectura repercute drásticamente en las habilidades investigativas estudiantiles y, como consecuencia, en su pensamiento crítico.
En el proceso de aprendizaje de las personas estudiantes para su futuro desempeño profesional como profesionales en Enfermería, D1 sostiene que: “la investigación es un pilar fundamental pues, gracias a tantos estudios, sobre todo en la parte de salud, ha habido una evolución y unos cambios fundamentales en cuanto al cuidado de la salud”. Así, D5 relaciona este apartado con la habilidad lectora: “porque de la lectura saltamos a la investigación y, la investigación, es lo que enriquece nuestra carrera”, mientras que, desde el punto de vista de D4, menciona: “siempre les he dicho que lo fundamental es ir a profundizar los temas, porque son muy amplios” y, de hecho, empleando las palabras de Hernández et al. (2022), dan a conocer que existen aspectos en el perfil de las personas profesionales de la salud, orientados a la resolución de problemas basados en la concepción científica e investigativa.
Así mismo, coincidiendo con Villalta et al. (2022), el pensamiento crítico se relaciona directamente con la toma de decisiones, ya que es una habilidad cognitiva que, al ser desarrollada, forma un profesional con alto nivel de reflexión, de perspectiva abierta, con amplias competencias comunicativas y responsable con su aprendizaje autónomo. Por su parte, Yao et al. (2023) postulan que el ABC es una metodología que atrae el interés de las personas estudiantes y que les permite experimentar procesos de toma de decisiones complejas para desarrollar el pensamiento crítico.
Para la carrera de Enfermería, asumiendo que parte del desarrollo de la comunicación radica también en generar el pensamiento crítico, es necesario que se asuma una actitud de nuevas propuestas en el desarrollo de las actividades en el aula; de acuerdo con D5, se debe: “analizar la información, por ejemplo, los artículos científicos”; de tal manera que se presenten ciertos datos para generar la discusión que conlleve al debate entre pares y, de esta manera, escuchar la opinión de cada estudiante. Por su parte, para D2: “es fundamental aplicar el Proceso de Atención de Enfermería (PAE), que es la parte central del pensamiento crítico para los estudiantes de salud”, debido a que, desde la posición de Pinargote et al. (2018), es una metodología que sirve de guía para planificar y ejecutar los cuidados de enfermería, con el objetivo de brindar bienestar al paciente, familia o comunidad apoyado en el trato humanitario, con calidad y calidez (p. 121).
En relación con la idea precedente, las habilidades comunicativas son primordiales en el proceso educativo y juegan un papel fundamental en el fomento del pensamiento crítico (Villalta et al., 2022). La capacidad para comprender textos, ejercitar la escucha activa y expresar ideas de manera coherente, empleando la comunicación verbal, resultan ser competencias imprescindibles en el procesamiento y valoración de la información, para que la emisión y recepción de mensajes sean claras, eficaces y que promuevan la habilidad para reflexionar sobre su propio razonamiento y aprendizaje (Petrone, 2021).
En este sentido, el ABC presenta varias ventajas tras su aplicación. Entre ellas, según Cantarutti et al. (2022), las personas estudiantes se sienten motivadas por aprender contenidos de salud pública que les serán útiles en su vida profesional, pues van relacionando la teoría con la práctica. Además, fortalece el trabajo colaborativo, con lo cual se adquiere un compromiso entre sus pares, debido a que, al trabajar en grupos, se facilita dividir tareas y delegar obligaciones; situación que permite la participación de todas las personas integrantes.
Así mismo, para Jácome et al. (2022), las fases del ABC, conocidas como activación, investigación, resolución y evaluación, buscan el fortalecimiento de distintas habilidades profesionales como el trabajo colaborativo, la capacidad indagatoria, hábitos lectores, el pensamiento crítico, mejor desenvolvimiento frente a escenarios médicos con pacientes y usuarios, así como la adquisición de mayor elocuencia verbal mediante el fortalecimiento de las habilidades comunicativas.
Haciendo referencia al apartado de activación, las personas docentes socializan el caso real o hipotético de manera verbal al estudiantado, inclusive ejecutando su rol de orientador, brindan bibliografía e instrucciones precisas que le servirán como soporte para realizar el análisis respectivo y encontrar las posibles soluciones. Es menester conocer que el caso presentado debe estar vinculado con los objetivos de aprendizaje y los contenidos curriculares respectivos de cada nivel educativo.
En la fase de investigación, las personas estudiantes asumen su rol indagatorio, de tal manera que van buscando temas nuevos y van relacionándolos con los adquiridos previamente. En este sentido, cada estudiante es generador de su propio conocimiento, debido a que el trabajo es individual, pero debe ser socializado para tener mayores beneficios, lo cual, presentado mediante esquemas mentales, facilita su comprensión.
Durante la etapa de resolución, las personas docentes proponen la conformación de grupos pequeños, mismos que pueden ser integrados por sorteo o afinidad. Posteriormente, cada integrante va mencionando sus hallazgos y compartiendo información relevante hasta proponer las conclusiones sobre el caso planteado. Cada uno podrá emitir resultados diferentes, por esta razón, la escucha activa, la tolerancia y empatía son vitales en este apartado, donde las personas docentes participan otorgando la retroalimentación necesaria para la resolución del caso, que pueden ser varias, de acuerdo con las perspectivas de cada participante.
El rol que cumple el docente, además de ser mediador entre la discusión de resultados y las conclusiones obtenidas en la finalización del caso, es el encargado de equilibrar la participación individual y grupal, otorgándoles un espacio propicio para que cada estudiante investigue y, posteriormente, socialice la solución que, según su criterio, debería poner en práctica.
Por último, en la fase de evaluación, las personas docentes evidencian los hallazgos y la habilidad con la que el estudiantado comunica la resolución del caso; para ello, emplean una rúbrica de sustentación oral; además, se plasma en un resumen, donde se reflejan todos los contenidos de la discusión y las conclusiones.
Continuando el análisis, con el objetivo de profundizar con la metodología ABC aplicada en el aula, se realizó una entrevista a un docente con varios años de experiencia y especializado en estrategias educativas para la innovación, un director de carrera, quien menciona que: “en clase uno definitivamente se da cuenta de que no todos aprenden de la misma manera”; por lo mismo, es importante utilizar variedad de recursos didácticos y entregar a las personas estudiantes toda la información para que quede a su criterio, emplear el que más le favorezca en su aprendizaje (Romero y Buzón, 2023). Por tanto, según su experiencia, es importante reducir el temor del estudiantado por el contenido de las materias, ya que es una limitante para su aprendizaje y es trascendental partir de lo simple a lo más complejo.
A juicio del director antes mencionado, es importante que las personas universitarias relacionen los temas o contenidos curriculares con problemáticas que se detecten en el ámbito laboral, donde desempeñan sus actividades, puesto que les motiva en su aprendizaje y se centran en encontrar la solución. Así, el papel del docente es clave en el desarrollo de la comunicación asertiva, pues se debe propiciar un ambiente donde prime el respeto, la amabilidad y la accesibilidad, donde las personas discentes se sienten con la libertad de participar y brindar su opinión de manera espontánea.
En la coyuntura social presente, es necesario formar profesionales competentes que solucionen problemas efectivamente, pero que tengan un compromiso con cambiar el entorno mediante la creación de proyectos, de propuestas, concretar ideas que beneficien a toda la sociedad, puesto que hoy la sociedad enfrenta muchos conflictos y es primordial formar gente con la capacidad de afrontar y modificar este escenario social.
Es en este punto donde el ABC es ideal para ser aplicado en estudiantes de la carrera de Enfermería, puesto que, al presentarse un caso clínico (real o ficticio), las personas aprendices son las encargadas de describir las soluciones que se pueden brindar en un diagnóstico enfermero en situaciones vivenciales similares a las que podrían acceder en varios años de ejercicio laboral.
CONCLUSIONES
En esta investigación, se sistematizaron los fundamentos teóricos del aprendizaje basado en casos (ABC) como metodología que fomenta la comunicación asertiva y efectiva en el proceso de formación profesional de estudiantes de la carrera de Enfermería, de la cual se pueden evidenciar las siguientes conclusiones:
La transición de enfoques tradicionales hacia metodologías centradas en las personas estudiantes ha sido impulsada por cambios en las políticas educativas nacionales e internacionales, así como las recomendaciones otorgadas por la UNESCO y direccionadas por la legislación en Ecuador. Situación que promueve una educación más inclusiva, participativa y orientada a entornos reales de atención en salud.
El ABC es empleado como metodología innovadora en varios países asiáticos y europeos, por esta razón, la mayor parte de la bibliografía se encontraba redactada en inglés. Además, existen pocas investigaciones de su implementación en países latinoamericanos.
Así mismo, el ABC como metodología puede ser aplicada en varias carreras profesionalizantes relacionadas con el área de la Salud (Cantarutti et al., 2022), sin embargo, según la revisión bibliográfica, esta puede emplearse en diferentes contextos y niveles educativos.
En la formación universitaria de las actuales personas docentes de la carrera de Enfermería, utilizaron el ABC como metodología de aprendizaje y, desde la perspectiva de cada una de ellas, su implementación facilita la asimilación de ciertos contenidos curriculares. Por lo que, actualmente, cuando ejercen la docencia, usan el ABC con las personas aprendices para orientar sus experiencias.
El ABC es una metodología pedagógica que puede emplearse por las personas docentes universitarias para solucionar casos médicos, pues permiten relacionar los conocimientos teóricos con la práctica profesional; investigar nuevos contenidos, anclarlos con los existentes y desarrollar habilidades comunicativas esenciales en el ámbito educativo y profesional (Pinargote et al., 2018).
En la investigación de campo, se identifica que la habilidad comunicativa de las personas estudiantes de los primeros niveles de la carrera de Enfermería es precaria. Por ello, el ABC es la respuesta propicia para subsanar esta problemática porque, al trabajar con casos, se potencializa la discusión y el debate entre discentes, lo que les permite practicar habilidades comunicativas en un entorno colaborativo. Además, deben articular sus pensamientos y argumentos claramente, situación que mejora su capacidad para comunicar ideas simples y complejas; para esto, es importante que aprendan a escuchar y responder las opiniones de sus compañeros, lo que les faculta expresarse de manera efectiva.
Adicionalmente, el ABC es una metodología innovadora que aplicada correctamente en la carrera de Enfermería fortalece las habilidades cognitivas que son indispensables en los futuros profesionales de la salud, entre ellas, se encuentra la capacidad investigativa, el trabajo colaborativo, la habilidad comunicativa y argumentativa, la cual es vital en la formación estudiantil, pues le permite compartir información clara y oportuna entre los entes educativos y en el futuro con pacientes. Además, el pensamiento crítico que va relacionado directamente con la toma de decisiones, capacidad que hace que el accionar del trabajo del personal de salud determine entre el bienestar o el malestar de la salud de un paciente.
Finalmente, la formación de las futuras personas profesionales de la salud que sean reflexivas, críticas, comunicativas y empáticas es el fin primordial de las innovaciones educativas, las cuales deben respaldarse en procesos de comunicación asertiva y en metodologías que promuevan la participación activa, así como una vinculación directa con la comunidad.
CONTRIBUCIÓN DE LAS PERSONAS AUTORAS
Irma Jaqueline Imbaquingo-Chancosi: conceptualización, curación de datos, análisis formal, captación de fondos, investigación, metodología, administración del proyecto, recursos, software, supervisión, validación, visualización, redacción-borrador original, redacción-revisión y edición final.
Patricio Vicente Benavides-Herrera: conceptualización, curación de datos, análisis formal, captación de fondos, investigación, metodología, administración del proyecto, recursos, software, supervisión, validación, visualización, redacción-borrador original, redacción-revisión y edición final.
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